- La mayoría de mi familia es artista, por lo tanto naturalmente siempre pinté, me gustaba dibujar y cuando salí del colegio estudié bellas artes un año. Después me cambié, creo por miedo, a la publicidad que era un poco más fácil y ahí fui creativo y director de arte, y después me di cuenta que tampoco era eso, entonces volví a pintar.
- Creo que todavía estoy buscando mi técnica, lo que hago ahora es pintura pero la trabajo como dibujo, entonces veo que mi interés está en algo muy anatómico y muy…no sé si usar la palabra “clásico”, pero se acerca a eso, a algo más académico. Trato a la pintura como una forma de dibujo pero también de forma académica, me gustan los volúmenes, por eso en esta etapa de mi vida estoy haciendo blanco y negro, grises. Como que también me estoy estudiando a mí.
- Para llegar a la pintura sobre las sábanas empecé por lo de los niños que era una experimentación y se empezó a convertir en obra porque yo la sentía muy expresiva, y también expresaban mucho para los demás. Los primeros modelos para los niños fueron mis sobrinos, que son mi propia sangre. Yo sentía que los usaba a ellos para gritar, por ese grito que quizás no hice cuando era un niño, ya que por alguna cuestión no grité tanto, entonces estoy gritando ahora que soy adulto a través de ellos que son niños. Es un grito desaforado que incluye todo, pasando desde la angustia hasta la diversión, hay gente que ve en ese grito a un niño pidiendo una golosina y hay gente que ve a un niño angustiado.
- Me interesa pensar en las expresiones y en la boca abierta como un gesto de decir un mar de palabras, el niño grita como símbolo de la niñez, y ahora me interesa indagar en la juventud y para mí la juventud es el orgasmo de la vida, hoy los jóvenes en general vivimos el orgasmo de la vida, el éxtasis. Por lo tanto, me pareció bien manifestarlo con caras en el momento del éxtasis, y después surgió lo de la sábana como una idea, un soporte que está bien relacionado.
- El diseño, la publicidad y la gráfica tienen que basarse mucho en el arte, hay mucha gente del mundo de la publicidad que tiene intenciones artísticas todo el tiempo pero es muy difícil volcarlas en el oficio, es imposible, ya que hay clientes de por medio, pautas, cosas que inhiben todo eso. Lo que me pasaba a mí cuando vivía del mundo del diseño y la publicidad es que eran frustraciones todo el tiempo, porque no podés hacer lo que querés sino lo que te piden. Todo parte de un pedido, no de una intención.
- El artista joven siempre está sometido a mucha presión, porque hay mucha gente que está esperando algo, sobre todo la gente que me conoce. El no éxito me intranquiliza, y el éxito te pone nervioso porque lo tenés que sostener. Como decía Maitena: cuando sos joven todavía no sos un artista consagrado, después cuando sos un artista reconocido ya pasaste de moda y al final sos importante solo cuando te morís.
- Hace un año me convocó Fabrica, que es como un laboratorio artístico de diseño y comunicación de la familia Benetton, y le dan becas a jóvenes de menos de 25 años de todo el mundo, y hay distintas disciplinas y la gente experimenta, se trabaja con pedidos de clientes de bien público, social. Hay mucho desarrollo en multimedia, fotografía, música. Es muy bueno porque hay un montón de jóvenes y aprendés mucho de los otros, de los tutores. Vivir en Europa es muy interesante, llegar a Italia, yo que soy amante del renacimiento, fue buenísimo. Casi todos los artistas que trabajan el cuerpo humano me generan mucha admiración, en mi adolescencia fui muy fanático de Dalí y ahora estoy volviendo a valorarlo. También por eso me gusta mucho el Renacimiento.
- Me encanta la moda, cuando vivía aquí en Argentina, me compraba la Vogue, todas esas revistas. Me encantan las producciones de moda, me fascinan y no sé porque tanto.Es un lenguaje que me gusta, el flash, me gusta mucho sacar fotos.
Julio 2008.





2 comentarios
Noviembre 4, 2008 a las 1:12 pm
me resulta genial lo que hace este jóven, muy admirable, te deseo mucho éxito, besos
Noviembre 19, 2008 a las 12:33 pm
Si, bravo por que se anima a algo distinto y habèrsela jugado por su vocación. Pero que no se olvide que los artistas renacentistas hacían sus obras a partir de pedidos al igual que en la publicidad!
mucha suerte.