Abril 20, 2008
Sonic mirror de Mika Kaurismaki.
La música es el remedio para el tamaño despropósito en el que se transforma el mundo de vez en cuando, y Billy Cobham es el placebo perfecto para las almas que buscan en el ritmo algún remanso, alguna señal. Así parece entenderlo Mika Kaurismaki, director finlandés, quien rastrea en la humanidad y la destreza del mítico baterista Bill Cobham, quien tocó con Miles Davis y la Mahavishnu Orchestra entre otros, para encontrar una prueba fehaciente de que la música puede ser un gran antídoto para estos tiempos.
Kaurismaki pivotea entre dos realidades muy distintas y que en cierta forma reflejan el mundo actual: las calles de Río de Janeiro, llenas de esa vitalidad grosera y surreal, de habitantes a los que uno envidia su alegría y su estoicismo, y la opulenta, correcta y frígida Suiza, aquí los niños no ríen, son autistas, y la música, en especial los timbres percusivos, son el puente para salir de sí mismos. Subdesarrollo e hiperdesarrollo, alegría y tristeza, desidia y eficiencia, calor y frío, el mundo es una gran paradoja. Pero Cobham y sus tambores unen, y mientras recorre con cierta timidez las calles cariocas junto a tres niños que tocan en una escuela de samba, va descubriendo que sus orígenes están ahí, y que no hay con que darle: el ritmo nace con los tambores en África, con tribus que emigraron y repitieron eso de pegarle a algo como acción sagrada, vital y necesaria, miles de años de descarga y conección con algo más grande. Es gracioso verlo a Cobham, quien tocó y toca jazz con vacas sagradas, intentar entender el patrón de una batucada, no lo encuentra, y así se lo ve medio perdido mientras un niño de 10 años le marca el rumbo.
Luego llega a la precisa y nevada Suiza, a un centro para jóvenes autistas. Ver a un autista es ver la desconfianza hecha persona, la gestualidad de sus caras es una mezcla de sufrimiento, indiferencia y locura. Son como nosotros cuando queremos hablarle a la chica que nos gusta pero no nos animamos, nos quedamos a mitad de camino, perdidos, frustrados, diciendo incoherencias y sobreexcitados. El autista parece que se va a conectar con el mundo que lo rodea pero no, hay una misteriosa voz interior que lo tira de nuevo para adentro. Es como tener un ser interno que te boicotea todo el tiempo, y que no te deja disfrutar de nada de los que ves a tu alrededor. Billy Cobham llega al lugar con un grupo de pecusionistas nigerianos, empiezan a tocar y los pacientes comienzan a reaccionar, hay caras de felicidad, saltos enloquecidos, intentos fallidos por seguir un ritmo, pedidos de silencio. De a poco se va formando una sesión delirante, donde todos tocan algo sin mucho sentido, tambores, campanas, timbales, un chico down aporrea un bombo y le va la vida en eso, caos total, free jazz autista…
Sonic mirror de Mika Kaurismaki, la dieron en el último Bacifi y ojalá algún alma caritativa la estrene. El mundo sería más habitable con estas películas.
Abril 20, 2008
Elogio del Día
- Algunas veces por semana paso por un supermercado “Día” para comprar algunas frutas o yogurt, lo que se transforma en una experiencia estimulante, un micromundo con sus propias leyes y razones. Uno ingresa en un espacio que es indiferente a lo que dicta el mundo actual: el éxito, la belleza, la velocidad, la eficiencia.
- Apenas un sobrepasa la puerta se encuentra con una imagen desoladora, la primera impresión es que ese lugar acaba de ser saqueado por una horda de fanáticos zombies en busca de alimento alienígena. Las estanterías se muestran semivacías, escuálidas, sucias, devaluadas.
- Cuando en un comercio hay más empleados que clientes, la ecuación da mal. Y esto casi siempre sucede en este lugar.
- Unos pocos empleados se mueven por el lugar como autómatas, siguiendo confusas planillas que les informan que el jabón en polvo debe estar encima del papel higiénico y que los flanes instantáneos deben estar ordenados por su precio. Uno recorre el lugar y la risa de incredulidad es inevitable.
- El hombre de seguridad usa anteojos, flaco, desgarbado, el uniforme sucio le sobra por todos lados. Mira desafiante a los pocos audaces que recorren taciturnos las góndolas.
- Los retiros de caja se realizan por sumas ínfimas (50, 100 pesos). En “Día” nadie hace las compras para todo el mes, es un salvoconducto para economías de corto plazo.
- Si uno compra pocos productos le cobran la bolsita, sale 10 centavos.
- Sin embargo, es un lugar encantador, vivo, real. Muchos más interesante que esos supermercados impolutos, racionales y obesos. Uno recorre sus “calles”, mira sus “habitantes” y puede imaginar historias (el cajero gay incomprendido, el guardia desválido, la supervisora rapaz). Es la locación perfecta para una película de los Coen.
- “Día” es el supermercado donde uno se podría cruzar a Bukowski tirado y bebiendo de una botella de whisky mientras planea tirarse a una de las cajeras en el baño de servicio. Seguro que hablaría un castellano muy bueno.
Abril 10, 2008
Garganta de lata
Hoy voy a ver Rod Stewart gracias a que nos regalaron unas entraditas, hace mucho que no voy a un concierto en estadio (el último, creo, fue RS la segunda vez, aburridisimo), y quiero ver qué es eso de “la generación celular en los conciertos de rock”.
Sí, ya sé, hace rato que no escribo nada decente…lo demuestra el número calamitoso de visitas que recibo por día. No voy a poner las excusas clásicas del blogger (laburo, laburo, laburo), soy un irresponsable.
Espero escribir algo este fin de semana.
Marzo 26, 2008
El arte nos salvará
En estos días de confusión el arte es un buen refugio, visite: wussmannblog.wordpress.com
Marzo 19, 2008
Pregunta
¿Che, ahora que los que cortan las rutas son la gente del campo, y no los “piqueteros”, está todo bien y es una medida legitimada por los medios?
Febrero 21, 2008
Ese es tu Ipod?, que moderno que es…
Hace un par de días comencé a trabajar en una ONG en pleno Palermuchi (Palermo sensible, soho), calle Uriarte, la babel de esta Buenos Aires pseudo progre y llena de rúcula. Y es muy interesante el factor contagio que tiene el lugar en todos sus habitantes, hoy caminaba temprano por sus calles y vi a una portera baldeando la calle como en cualquier otro barrio, media dormida y con la rutina dominando la escena, el detalle es que tenía puesta una remera negra de los “Strokes” sobre su jogging azul. Me lamenté no tener la cámara de fotos.
Febrero 5, 2008
La tentación caníbal
- Hace mucho tiempo que no veía TV, en mi casa el aparato televisivo un día dijo “basta” hace unos 6 meses (un Emerson que fue objetivo de varias burlas por el sólo hecho de llamarse “Emerson” y que me regaló un amigo llamado K.), y con mi mujer nunca sentimos la urgencia de comprar otro, ver películas y series en una laptop es suficiente, y creo que en el futuro todo va a ser así.
- Pero por estos días estamos viviendo en otra casa que sí tiene TV y otros “amenities”, y la tentación de volver a hacer zapping y despotricar por la TV basura es mucha.
- Hay cosas que me asombran: los canales deportivos tienen unos programas al mediodía donde los conductores muestran un catálogo de peinados y trajes a medida que generan cierta incomodidad, ¿cuántas horas pasan esos muchachos, que se jactan del barrio y de la pelota, frente al espejo? Cada pelito que cae sobre la frente de Vignolo y de Fantino responde a un esquisito estudio milimétrico de estética posmoderna y grasitud. ¿Dónde quedaron los Ruso Verea con sus remeras de Danzig?
- Mirta Legrand es un aparato, su programa es un oda al lugar común, la tilinguería y a la pseudo transgresión por las supuestas “preguntas incomodas” que les hace la señora a sus invitados. Hoy nos preguntaba a las doñas rosas que mirábamos: “que horror lo de la falta de monedas, ¿cómo puede ser?, ¿cómo es? ¿uno va al quiosko y le devuelven un caramelo en vez de monedas, expliquenmé?… “(todo en un tono Mirtha vestida de rosa y con sobredosis de maquillaje). Luego la escuche decir algo como “el sur también existe”, mientras sus edecanes repetían la frase a coro, fue demasiado, no soporté ver a los invitados.
- Estados Unidos tiene una gran capacidad para hacer de algo ordinario, común y habitual algo extra, magnánimo e imperdible: vi la final del Supertazón (gran nombre),y aunque uno no entienda nada se queda imantado por las imágenes de todo el circo que arman, las jugadas, los nombres de los jugadores (latinos, griegos, chicanos), los auriculares con mic extra large sponsoreado que usan los entrenadores, las papeletas que llevan es sus manos con 500 estrategias para cada situación, los shows de medio tiempo (un Tom Petty demasiado lacio), todo es una fiesta descomunal que nos atraganta el pop corn.
- Hoy nos venden el “Supermartes”, y no me lo voy a perder, no importa quien gane, es relevante para la vida de todos. Hay un informe que dice que los candidatos republicanos se pelean por demostrar “quién es el más conservador”. Bush los mira y se rie por lo bajo.
Enero 30, 2008
Caminar
- Me encanta caminar, debe ser una de las acciones que más disfruto en la vida. Caminar como un errante, ebrio, sin rumbo, y dejando la mente irse lejos, a lugares cercanos al peligro, al desvío.
- Caminar en la ciudad puede ser una actividad absolutamente improductiva, es revisitar lugares que ya sabemos de memoria, perder horas yendo de un punto a otro, algo que podemos hacer de forma mucho más efectiva en algún vehículo. Pero yo camino, y pierdo el tiempo alegremente, y me dejo estar, y me imagino historias y diálogos en la cabeza, y miro a la gente y veo su ropa, sus gestos, sus diálogos, y veo con mucho detalle sus pies, si esto es posible.

- Uno deambula, recorre caminos y vive un tiempo muerto genial, improductivo, reposado, entre una actividad y otra, un destino y otro. Cuando llega el lugar indicado, vuelven las pulsaciones y el motor ansioso se cuela, el letargo muere con el miedo que se agiganta, y uno debe volver al deber, a la tarea.
- Dostoievsky lo hace caminar a Raskólnikov como un enajenado por la asfixiante San Petersburgo. Son caminatas purgantes, lisérgicas, evasivas. Cuánto miedo hay a ser descubierto por caminar sin rumbo, la mirada del otro está siempre latente, impiadosa.

- Caminar es muy distinto a correr, el trote ya involucra todo un repertorio que la caminata evita (cambio de ropa, actitud deportiva, competencia encubierta), al correr uno trasmite una imagen de superación, de sana vitalidad. La caminata encierra un enigma y un atractivo: a dónde va esa persona.
- El tránsito perpetuo es un acto superado por las civilizaciones más avanzadas. Hoy se camina con un destino determinado, sin demoras. El único momento permitido de caminata azarosa es en las vacaciones, con esas largas pisadas en la arena, pasando postas, dejando atrás ansiedades y buscando ese lugar que nos de paz. Hoy sólo los marginales, los locos, los linyeras peregrinan la ciudad y buscan santuarios decadentes, objetivos de miserables victorias: tachos de basura, bancos de plazas, vidrieras invulnerables donde ven y ansían lo que perdieron y quizás jamás vuelvan a conquistar. Nosotros sólo la transitamos, la usamos como conducto de viaje, y raudos nos volvemos a nuestra guarida, protegidos de todo y de todos. Camine, pero por la sombra, por favor.
Enero 24, 2008
Libros
- Hoy finalmente conseguí Los detectives salvajes de Roberto Bolaño, el libro que “hay” que leer o “había”, no lo sé, no estoy en el ambiente literario.Tal vez estoy muy atrasado. El que sí leí en pleno auge y con timing perfecto es The road de Mc Carthy. El de Bolaño va a ser mi libro del verano, lo voy a leer en la playa, en Mar del Plata, jactándome ante todos de mi exquisito gusto literario. Veo al librero sacar un paquete que contenía cuatro ediciones del libro y le digo: “tenés una buena provisión, el libro está agotado en todos lados, aprovechalo”. “No…”, me contesta, “lo que pasa es que las librerías no se animan a comprarlo”. “Pero es buena, ¿no ?”. “Es un novelón, considerada lo mejor después de 100 años de soledad” (cuidado, recuerdo que nunca pude terminar ese libro, sofocado y perdido entre personajes, dinastías y nombres estrafalarios).
- Ecuación: Roberto Bolaño saca Los Detectives salvajes + gana el premio Herralde por unanimidad + los entendidos y amiguitos escritores le dan la derecha y lo llenan de elogios+ el NY Times lo elige uno de los mejores 10 libros latinos = las librerías no lo piden por miedo a no poder colocarlo en el mercado, pero sí venden una nueva bazofia del revisionismo histórico argentino, ahora en manos de Victor Sueiro, quien descubrió que Valeria Mazza se tiraba eructos en el colegio. Vale está chocha.
- Recomiendo leer la autobiografía de Miles Davis junto a Quincy Troupe. Mucho mejor si es la original, es un inglés bastante amable y básico. Cuenta su historia, cómo se hizo de abajo recorriendo la 52 en New York y buscando a sus ídolos: Bird y Dizzy. Miles tiene cosas muy divertidas en su relato, una es que se apasiona y elogia lo que ve y escucha usando una ironía muy gruesa (“man, that shit was so terrible it was scary! ” hablando de la primera vez que escuchó a Charlie Parker y Dizzy Gillespie juntos), otro capítulo interesante es su encuentro con Jimi Hendrix y su asombro al darse cuenta de que Jimi no sabía leer las partituras, era puro autodidacta. La heroína era la droga preferida de los músicos de jazz de esa época, y es sorprendente vincular a alguien tan tranquilo, prolijo e introvertido como Bill Evans con esa necesidad de experimentar con drogas, sobre todo al escuchar su música. La imagen que uno tiene de los excesos está más relacionada con el rock y sus íconos, a uno le cuesta imaginar a esa gente picándose. Miles muestra todo el tiempo su condición y orgullo como “negro”, y cuenta que en 1960 su padre fue atropellado por un tren cuando iba en auto y tuvo que esperar hasta que una ambulancia para negros lo atendiera, la de los “blancos” no lo quería levantar. Que eso haya ocurrido en Estados Unidos en 1960, hace solo 50 años, da un poco de miedo.
- Cada vez que leo “Casa tomada” de Cortázar me impresiona su misterio y simbolismo. Es un cuento para leer muchas veces, cada vez te atrapa de diferente manera y te deja un tanto inquieto. El tono moroso y descriptivo de las rutinas de los hermanitos siempre da nuevas pistas. ¿Qué pasa allí?, ¿qué quiere decir con el cuento Cortázar?, ¿es una denuncia sobre la llegada del peronismo ?, ¿es una gran parodia de la familia burguesa?, ¿es una metáfora sobre el poder del inconciente en nuestras cabezas?, ¿anticipa las patologías que vivimos hoy como sociedades cerradas, apáticas, intolerantes, paranoicas? La teoría que se queda en la relación incestuosa entre hermanos me parece la menos interesante.
Enero 4, 2008
La menta granizada del verano
Ayer me compré un aire acondicionado. Venía con un kilo de helado de Freddo de regalo. Regreso a mi casa feliz con mi kilito de menta granizada (muy bien), dulce de leche (clásico) y frutos del bosque (la nada misma), mi heladera iba a conocer por primera vez un pote de 1 kilo, está acostumbrada a nuestra habitual compra de un cuarto o medio kilo en épocas de bonanza. En la heladería me cruzo con aún más brasileros de los que había visto caminando por Florida. Mi mujer me los suele señalar en la calle como si fueran invasores, estamos rodeados de gente que se viste con un descuido dudoso (ojotas, musculosa, bermudas) que esconde su real posición ante la vida.
Llego a casa con mi pote y ya pensando que tenemos postre y un poco de buen vivir luego de soportar 4 días seguidos de infierno porteño, psicosis general de 41º. Veo la entrada a oscuras, “se cortó una fase en la otra cuadra” me contesta el portero mientras se seca el sudor con cierto pudor. Subo los 8 pisos y doy cuenta de mi falta de aire, agitarme nunca fue mi destino. Meto rápidamente el motín en el frezzer que no genera “frost”. Todavía hay esperanzas.
10 PM: con la nueva hora cristinista uno come a estas horas, antes lo hacía a las 9. Amaso pizza y tomamos una cerveza todavía con vida. Probamos el helado: perfecto salvo el tono campreste y bucólico de los frutos del bosque. Lo depositamos nuevamente en la heladera inerte.
4 AM: nuestros amiguitos los murciélagos la están pasando muy bien, viven en un hueco del taparollos de la ventana, uno los puede escuchar cuando salen de paseo a comer bichitos y luego regresan y se estampan contra la cortina para meterse en su guarida. Alteran un poco el dulce dormir, lo admito, sobre todo una vez que se metió uno en el cuarto y sufrí un ataque de nervios bastante fuerte mientras intentaba cazarlo con un escobillón por al menos 50 minutos. Con María, mi mujer, terminamos durmiendo en el sillón del living, el cuarto quedó con marcas y secuelas de una dura batalla, el bien contra el mal. Desde ese episodio, queda latente la posibilidad del regreso de algún otro con vuelo errante, y es por eso que cerramos la ventana compulsívamente cada vez que los vemos al acecho. Anoche, además de los amiguitos de negro, nuestro sueño se vio alterado por el triste destino que podía tener nuestro helado en esa caja comatosa. María se despertó preocupada y me preguntó como estaría a esta altura de la epopeya nuestra menta granizada, yo le propuse ser pragmáticos y aniquilar el medio kilo que nos quedaba en ese mismo momento, 4.34 AM. No logré el quórum. Nos fuimos a dormir nuevamente, ya sin ansiedades ni presunciones. Nos levantamos a las 7.30, la luz no aparecía, nuestro helado yacía en ese cementerio blanco, chapoteando entre hielos desnutridos.
8.12 AM: el milagro diario. Prendo rápidamente la heladera, veo de reojo el pote y parece estar todo en orden, la menta sigue verde y el dulce de leche se muestra sólido y pujante. María presiona el botón “congelamiento rápido” con cierta felicidad en la cara, y por la ventana llega un vientito prometedor, 15 º de temperatura, 4 de enero en Buenos Aires, nuestros vecinos deben estar retozando panza arriba en nuestra cortina. Lo peor ya pasó, a la noche tenemos postre asegurado. Placeres de un verano en Buenos Aires.
Diciembre 19, 2007
Las últimas sebitas o cómo soportar fin de año
- Uno termina el año tirando sebitas ahogadas por cientos de días de rutina, deseos, ansiedad, trabajo, fiaca y alegrías.
- Nunca me gustaron los petardos, me dan miedo, el ruido me aturde y me pone frenético.
- Los fuegos artificiales se pueden clasificar por su orden evolutivo:
- Los petardos, rompeportones, tres tiros o como quieran llamarlos son el grado más primario, torpe, terrenal. Se prenden y su efecto es sólo sonoro e instantáneo, visualmente son nulos, la reacción en el hombre es instintiva: susto, enojo, gritos o risas nerviosas.
- Luego están las cañitas voladoras, ya en un grado mayor de evolución, hacen menos ruido y vuelan, generan un impacto visual proporcional a su precio. Las cañitas despegan de la tierra y eso ya es algo. En la persona que los ve pueden producir diversos sentimientos: asombro, sorpresa, alegría, melancolía, sopor, etc.
- Por último, están los globos de papel, esos que uno prende y despegan. Éste sería el grado mayor de la evolución: cero ruido y efectos, alto nivel de participación de la persona que lo ve. Mientras se prende, uno pide un deseo que se irá con el globo. El silencio y ver el globo volar cerca de las estrellas puede generar múltiples efectos en la persona: extrañeza, incredulidad, felicidad, esperanza, embriaguez y hasta intentos de conexión con seres pasados o alienígenas.
- Felices fiestas.
Diciembre 11, 2007
La lógica del cine
I Hoy fui a cubrir un “roadshow” (una suerte de adelanto) de la película 10.000 A.C, la última de Roland Emmerich, el director de tanques como El día después de mañana, Godzilla y Día de la Independencia. Llegué puntual y pude disfrutar un sofisticado desayuno prensero (medialunas, jugos, tortas, quesos y frutas), todo ambientado con una cierta extrañeza, por ejemplo, en un rincón de la mesas habían volcado prolijamente una montañita de yerba mate y al lado se podía ver una torre de mates de acero apilados, el conjunto era casi una instalación posmoderna, sin embargo no se podía tomar mate, solo café, té o jugos. II La fauna de periodistas de cine es muy especial, y rápidamente uno puede detectar quienes son los que laburan en tele (usan traje), los que llevan años en la lucha (usan maletines de cuero negro y camperas de tela azul o beige) y quienes son aprendices y escriben para una revista ocasional o en Internet (look deportivo, cargos, anteojos de marco, cortes de pelo muy estudiados). Como no conozco a nadie, me quedé a un costado, comí sin complejos y observé casi como un antropólogo lo que sucedía. Olvidé detallar que como culminación de la afectada ambientación del catering, que incluía pedazos de madera sobre los que graciosamente habían colocado una palmerita o tubos de ensayo que habían rellenado con ensaladas de frutas, yacía sobre nuestras cabezas una suerte de red de pesca con pedazos de cuero, o algo así. Luego, al ver fragmentos de la película, entendí que esa decoración era una clara evocación a una escena que muestra la caza de mamúts que practicaban nuestros antepasados con redes. Hay que saber observar con detalle. III Pasamos a la sala, nos sentamos y aparece en escena una mujer que se presentó como la representante de Warner, la distribuidora de la película, nos agradeció a todos por estar allí y nos invitó a ser “socios” en este nuevo lanzamiento de la compañía, todo con un claro tono imperativo, llamándonos a reaccionar y a defender la causa “10.000 A.C ” casi como si fueran niños infectados y condenados a morir de hambre que necesitaban nuestra ayuda urgente. Luego apareció el director de la película en persona, Roland Emmerich, quien nos introducía cada una de los cortos fragmentos que íbamos a ver de 10.000 A.C, película que está ambientada obviamente es ese contexto histórico e intenta retratar cómo era el hombre por esos años. Lástima que no es más que un pastiche que por momentos copia cierta mitología de El señor de los anillos, tiene arengas a lo Corazón valiente , utiliza actores supuestamente nativos como Apocalypto y mezcla a los mamúts con las pirámides egipcias sin mucha convicción. El mito del héroe: la historia del hombre ordinario al cual se le asigna una misión extraordinaria que lo va a convertir en héroe luego de sortear varias dificultades en el camino. La idea de la transformación, uno llega al destino distinto de cómo salió. Emmerich cuenta que recorrieron casi todo el planeta buscando los actores, que fue un casting muy exigente y duro, luego uno ve al protagonista (actor desconocido, músculos de rigor, cara cuasi-indígena, dreadlocks, incapacidad para trasmitir alguna emoción, ya sea ansiedad, miedo, alegría) y se da cuenta que perfectamente podría haber integrado el plantel de Clave de Sol o La banda del Golden Rocket. IV Emmerich nos subraya el mensaje de la pélicula, “quiero trasmitir la idea de unión, nuestro héroe une a las distintas razas que aparecen. No como hoy, que como planeta estamos desunidos”. Uno se pregunta qué necesidad tiene de dejar un mensaje edificante una película que está hecha sólo para entretener, pero es verdad que todos tienen derecho a dejar un mensaje en la vida, un epitafio. V A mi lado se sentaron una chica y un chico, la chica, por lo que deduje era estudiante de cine y acababa de empezar a trabajar en Warner, le confesaba al chico: “me di cuenta que tenía que dejar los cines de barrio y laburar para las grandes ligas, es así, ahora estoy viendo a directores que la pegaron pero que tienen su toque personal, como Trapero o Coppola. Quiero hacer un cine de ese tipo, que tenga éxito pero que a la vez sea personal. Me parece que mi corto tiene esa cosa exitosa porque tiene un final sorpresivo”. VI Termina la proyección, y luego de que nos hayan tirado un mamut por la cabeza, aparece nuestra amiga de Warner y lanza un “wowww”. Llegan las preguntas del público: Axel Kutchevasky pregunta excitado cuántas tomas de efectos especiales hizo el director, Roland contesta: “600″. VII Hay películas de Hollywood que me encantan (El vengador del futuro, la saga Indiana Jones, Tiburón, y miles más) y he visto Solaris de Tarkovsky y me pareció un plomo insoportable. Es interesante ver y conocer cuál es la lógica del cine actual expresada por el propio director.Nuestra jefa de Warner nos despide, y nos profetiza que la película “va a ser un blockbuster, estamos seguros de eso. Sólo necesitamos de ustedes, necesitamos lobbystas.”———————————PD: Mañana tengo que ir a una conferencia de Antonio Banderas, el orden del día de la charla con Banderas es:-cine.-su aspecto solidario.- su perfume.
Diciembre 5, 2007
Toda la vida tiene música, hoy
1- From which I came- A Magic world- Eels
La primera vez que supe de Eels fue por una nota en una revista en el 97 , ahí aparecía E, el cantante, un loser de aquellos, uno de los pocos que quedan. E contaba todas y cada una de sus desgracias: padre alcohólico - madre depresiva - hermana suicidada, una linda serie. La música que hacen es triste pero deja algo de luz en el fondo, y eso está bien. La primera vez que le hice escuchar el primer disco de Eels, Beautiful freak, a mi mujer, por entonces novia, le encantó y eso me gustó mucho. Hay gente que no tolera la música melancólica, depresiva, tal vez por el temor a ver afectado su delicado estado mental, ellos se la pierden. Eels es una gran banda y este tema es el que abre su último disco doble. El único video que conseguí de la canción es uno con imágenes de la película Mi vecino Totoro de Hayao Miyazaki, el mismo de El viaje de Chihiro. Si se aburrieron de ver películas de Disney vean a Miyazaki, un distinto.
2- Pet Shop Boys- Being boring
Esta canción me puede, es absolutamente adictiva. En las fiestas de 15 bailábamos a los Pet Shop más grasas y afectados: Domino dancing, Always on my mind, etc. Con Being boring hacen la canción pop perfecta, y aunque tiene un tono melancólico y confesional, es bailable y alegre. El director del video es el fotógrafo Bruce Weber, y no es apto para homofóbicos.
3- Jeff Buckley- Grace
Grace de Jeff Buckley es uno de los discos mejor grabados y poderosos que escuché en mi vida. Apareció en 1994, plena explosión grunge y la banda en el video aparece con el uniforme de ocasión: camisas leñadoras, bermudas y pelo largo, pero me parece que Buckley era otra cosa, su música está más cerca de lo místico, casi religioso. Canta, vocaliza, no susurra, te tira la garganta al pecho.
Diciembre 2, 2007
Manu Zen

El otro día lo escuchaba a Manu Chao por la radio con Pergolini, decía cosas interesantes, Pergolini le preguntaba si cuando estaba de gira iba a ver otras bandas, por ejemplo Pink Floyd, Manu contestaba que no, que le aburrían, que el rock actual era la cosa más conservadora del mundo, que hasta el catering era una pose ensayada. Pergolini asentía. Le preguntó de qué equipo era hincha, Manu contestó que de ninguno, del que juegue más bonito, por ejemplo en la final del mundial fue hincha en el primer tiempo de Francia y en el segundo de Italia.
Para algunos esa actitud “superada” puede indignar, necesitamos tanto pertenecer a algo, identificarnos con algo tan mísero como un remera, un grupo de rock, un apellido, un país, un barrio, una profesión, una empresa, que nos molesta que venga uno y diga que todo le da igual, que vive el día a día, que no es de ningún lugar, que vive al margen. Nosotros nos “comprometemos”, le hacemos el aguante a la vida, nos jugamos, él no. ¿Le creemos o no?, ¿será posible vivir así sin tantas “seguridades”, “compromisos”, “verdades” ? Sí, ya sé, él no tiene nada que perder, lo tiene todo supuestamente, vende muchos discos, hace lo que quiere.
Manu me hace acordar a cosas que leí sobre el budismo zen: la idea del desapego, vivir el presente como única realidad, no atarse a nada, esquivar la meta y el éxito y disfrutar el camino. Hoy se nos hace tan difícil. Que alguien nos ayude.
Noviembre 28, 2007
La caída de los ídolos
- Me invitaron a ver la privada de Luca, la película, una nueva revisión de la caótica vida de Luca Prodan, el cantante de Sumo, esa banda que estaba buena cuando imitaba a Joy Division, pero después se chaboneó, se futbolizó, igual que casi todo lo llamado “rock argentino actual”. Luca me pareció siempre un tipo simpático, abierto, sus noches tomando ginebra y conversando con cualquiera, el Abasto. Creo que lo más interesante que hizo fue traer discos que acá no se conocían (Joy Division, Nick Drake, Peter Hammill) y mostrárselos a sus amigos. Alguna vez hablé con un par de personas que se cruzaron con él y me contaron que no era gran cosa, parece que el halo de “genialidad” que le atribuyen no era tal, lo creamos nosotros, los mortales, tal vez poniendo en esa persona todos nuestros deseos cobardes. Pobre Luca, parece que en el fondo era muy tímido, muy inseguro, como cualquiera de nosotros. Igual que Charly García.
- Me acuerdo que a los 15,16 años me compré un cassete que se llamaba “Invasión 88”, era un compilado de bandas punk argentinas, yo iba a un colegio muy católico y conservador y mi forma medio autista de rebelarme era escuchar esas bandas que tenían nombres como Comando suicida, Rigidez Kadavérica, Los Laxantes, Flema, todo muy excitante y extraño. Me pasaba las tardes en la Bond Street en la época en que entrabas y había un grafitti que decía: “no te confundas, esta galería mezcla balas con skate”. Ahí me pasaba horas buscando algún poster de Génesis o Marillion y leyendo revistas Pelo viejas. Sí, era medio contradictorio, me gustaba mucho el rock sinfónico (King Crimson, Camel, Gentle Giant) pero escuchaba punk contestatario, mal grabado y gritón. También me colgaba viendo las fotos de los Sex Pistols, la pinta de los cuatro pistolas era algo que atraía a cualquiera, esa pose provocadora y sucia me causaba admiración y respeto. Hace un par de años vi un documental sobre el punk rock en los 70 y la desilusión fue grande, los Sex Pistols no eran más que cuatro idiotas, casi retardados, quemados por aspirar pegamento. Los mostraban dando una entrevista, haciendo lío, y daban lástima, eran cuatro estudiantines en Bariloche tratando de prender fuego la nieve. Una idiotez. Su supuesta rebelión y choque contra el sistema y la Reina no eran nada, sólo una remera que decía “Odio a Pink Floyd”.
- Temo que con Luca, la película me pase lo mismo. Lo van a mostrar como el tipo que inventó el “fuck you”. Un día me crucé con el hermano de Luca, Andrea Prodan, en el Gran Rex viendo a Lou Reed en el 96, estaba con su mujer embarazada, esperando su primer hijo, me contó que era actor y que venía de protagonizar una película en Italia, me dejó un teléfono para llamarlo, muy cordial, sencillo. Buena gente. En el fondo era uno más entre todos que escuchaba y cantaba “Satellite of love”.
Noviembre 28, 2007
La fábrica de sonrisas, la Hora 25 y REM
La cámara fotográfica de Sony que capta sonrisas
La Cyber-shot T se disparará automáticamente cuando en el cuadro del visor entra una cara sonriente.
La compañía japonesa de productos electrónicos Sony lanzará una cámara que saca fotos automáticamente cuando detecta un rostro sonriente, según informaron hoy a Kyodo fuentes de la empresa. La serie Cyber-shot T se disparará automáticamente cuando en el cuadro del visor entra una cara sonriente. El nuevo producto podrá hasta sacar seis fotos seguidas en el modo automático y el usuario podrá programar tres tipos de sonrisa en la cámara: una sonrisa ligera, una sonrisa normal y una sonrisa amplia.
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” ¿Qué dice el americano?
- Te ordena sonreir…
Moritz miró a Suzanna y al pequeño. Su frente se ensombreció y los ojos se les llenaron de lágrimas. Le ordenadan sonreír, pero no podía…Aquello era el final. No podía resistir más. Ningún hombre hubiera podido resistir más.
-Keep smiling!, ordenó el oficial con los ojos fijos en Iohann Moritz. Smiling!, Smiling!, keep smiling!
La Hora 25, C.Virgil Gheorghiu.
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REM “Its the end of the world as we know it (and I feel fine)”
Noviembre 28, 2007
5 razones para ver a Win Wenders (nota escrita para la revista Cinemanía de Junio de 2006)
5 razones Wim Wenders
Humanista, observador y transmisor incansable de la complejidad de las personas y de sus conflictos existenciales, multipremiado, y no por Hollywood, sino por festivales prestigiosos (Cannes, Berlín, Venecia), el director alemán es además un curioso fotógrafo y un melómano exquisito.
Contemplación y parsimonia
Su saga más ¨aérea¨ (Las alas del deseo, Tan lejos, tan cerca) se mueve entre lo etéreo y la sordidez del mundo. Angelotes caídos buscan salir de la morosidad puritana para lanzarse a la vida y ver las cosas en colores, todo con el trasfondo de una Berlín dividida. La banda sonora, con un cameo inquietante de Nick Cave y su grupo The Bad Seeds tocando en un club berlinés, y la notable actuación de Bruno Ganz (su actor fetiche), como Damiel, el angel harto de consolar a los desolados terrestres y con ansias de sentir cómo es el gusto del café y enamorarse, merecen la visión de la primera parte de la saga.
Buscador de caminos
Sus primeras películas Alicia en las ciudades (1974), Wrong move (1975) y Kings of the road (1976) son claras muestras de la obsesión de Wenders por las road movies y su significado existencial. Un escritor desesperado no puede manejar su frustración ante la hoja en blanco y se lanza a los caminos como vía de redención (Alicia en las ciudades). La angustia que nos trasmitía ese personaje se amplifica y perfecciona en su obra maestra, Paris, Texas (1984), Wenders nos permite dar una vuelta por el desierto de Texas con Travis (Harry Dean Stanton), un delicioso perdedor- perdido que busca quién sabe qué. La escena final de la charla telefónica en el peep-show entre Travis y su omitida mujer, una irresistible Nastassja Kinski, son una perfecta síntesis del amor más descarnado y sincero.
Saxo y violines
No busquen excesos en sus películas, el erotismo se evidencia en escasas escenas timoratas. La violencia extrema y con tintes coreográficos, tan en boga en el cine actual, es una mala palabra en su decálogo. Las tensiones se perciben en el ambiente, en paisajes abismales y librados al azar, en personajes angustiosos y deseosos de consuelo. Como él mismo lo explicita: ¨sexo y violencia no fueron nunca mi tema, yo estuve siempre más con el saxo y los violines¨.
El rock es mi forma de ser
“El rock and roll salvó mi vida”, confesó Wenders, como tantos otros alguna vez, “es el tipo de música que me dio un sentimiento de identidad, que me mostró que tenía derecho a disfrutar, a imaginar, a hacer algo. Si no fuera por el rock, hoy sería un abogado”. Sus contribuciones para documentar y sacar a la luz a oscuras gemas de la música son muestra de su pasión por los artistas como seres talentosos y atribulados, buen ejemplo es la aclamada y tierna Buena Vista Social Club (1999), realizada junto a su amigo Ry Cooder o su capítulo de la historia del blues, The Soul of a man (2003), producida por Martin Scorsese, en donde escarba en las raíces de la música popular americana. Todas sus bandas sonoras son fuentes de evocación.
Actualidad en el post western
Su última creación es Don’ t come knocking, su segunda colaboración con Sam Shepard, y que el propio escritor norteamericano protagoniza. Descripta por los propios autores como una suerte de “post western”, cuenta la historia de Howard Spence (Shepard), una ex- estrella del cine western que se alimenta del rencor y da muestras de su patetismo a cada paso que da. La posibilidad de tener un hijo perdido parece ser su última esperanza. El elenco cuenta con Jessica Lange y Tim Roth. La música muestra al mítico T- Bone Burnett.
Perfil
Nace el 5 de marzo de 1945 en Düsserdolf, Alemania. Estudia medicina y filosofía, pero los abandona prontamente para probar suerte como pintor. Su falta de talento es marcada, y es rechazado en la Academia de París. Comienza a trabajar en un atelier, y se vuelve un visitante habitual de la cinemateca francesa, llegando a ver hasta cinco películas por día. La pantalla grande lo hipnotiza. De vuelta en Alemania, inicia sus estudios de cine en la misma escuela en la que fue rechazado R.W Fassbinder (como respuesta a la negativa, Fassbinder se larga a filmar cortos para que vean su gruesa equivocación), y colabora en varias revistas como crítico. En 1971 se une a otros catorce jóvenes directores alemanes para formar una cooperativa de producción y distribución de películas, lo que luego se tranformaría en el ¨New German Cinema¨. Esta modalidad de producción independiente lo acompañaría durante el resto de su carrera.
Llega la prosperidad
En 1977, presenta El amigo americano, con apariciones memorables de Samuel Fuller y Nicholas Ray, que llama la atención de Francis Ford Coppola, quien lo invita a sumarse a Zoetrope para filmar Hammett. 1982 es el año de los primeros reconocimientos, El estado de las cosas gana el León de Plata en el festival de Venecia. Luego encuentra en el escritor Sam Shepard una prestigiosa musa para escribir historias, juntos idean el guión de París, Texas, basado en las Crónicas de moteles de Shepard. La película es premiada con la Palma de Oro en Cannes (1983). La fama y el público aumentan.
Las alas del deseo (1987) lo consagra definitivamente, y obtiene un nuevo premio en Cannes, ahora como director. Mostrando su generoso carácter dona los 5 mil dólares del premio a un joven director canadiense, Atom Egoyan. En esa época comienza a publicar sus primeros libros de fotos, con los que trasmite su fascinación por los paisajes desolados del oeste americano. 1991 marca el fin de un largo anhelo para el director, completa la filmación de Hasta el fin del mundo, su grandilocuente proyecto de ciencia ficción, previamente había homenajeado en Tokyo- Ga a su maestro, el mítico director japonés Yasujiro Ozu.
Casado en seis oportunidades, trabajo con cada una de sus mujeres en alguna de sus películas. Con el Hotel del millón de dólares (2000) afianza su relación con Bono, el mesiánico líder de U2, quien sentó las bases del guión y escribió la banda sonora. Y en Tierra de abundancia (2004) da su mirada sobre los norteamericanos post 11 de septiembre: dolor, paranoia y confusión.
“Cuando empecé a hacer cine, pensé que solo sería para hacer visible el mundo de lo visible. Yo creía que el cine se inventó para este mundo físico —que se ve—, pero después empecé a darme cuenta que el cine, precisamente, tenía esta magia de poder hacer visible lo invisible. Creo que ésto lo aprendí - explica Wenders- cuando estaba haciendo Cielo sobre Berlín (1987) y luego lo intenté otra vez con ¡Tan lejos, tan cerca! (1993) y desde entonces empecé a hacer las dos cosas, enseñar el mundo y luego lo que hay detrás de éste”.
Noviembre 27, 2007
Tres fotos, tres historias
Estas 3 fotos las saqué durante una investigación que hice entre febrero y mayo de este año sobre el movimiento de Comercio Justo en la Argentina. El Comercio Justo en básicamente comprar con conciencia y promover formas de producción justas y sustentables, ver qué consumimos y a quién estamos beneficiando con nuestra compra. Aquí hay tres historias de personas muy valiosas que conocí durante esos viajes al Chaco y Bariloche. Si quieren ver más sobre la investigación, pueden entrar en www.airederadio.com/comerciojusto
Toty Flores, diputado
Toty Flores se define así mismo como “emprendedor por convicción”.
En 1995 se quedó sin su trabajo de obrero metalúrgico y formó el Movimiento de Trabajadores Desocupados de La Matanza (MTD), cortó calles y fue uno de los primeros en recibir el apodo de “piquetero”. Hoy es fundador de la Cooperativa La Juanita y Centro para la Educación y Formación de Cultura Comunitaria, en La Matanza. Allí, un grupo de desocupados como él crearon una usina de trabajo y cultura solidaria, rechazaron los Planes Trabajar que les ofreció el gobierno por considerarlos un método esclavizante y construyeron un taller textil, una panadería, un jardin de infantes y van por más. Su sueño es crear una Universidad. Un espacio desde donde difundir todo el entusiasmo y
la esperanza que uno se contagia cuando está en ese lugar. El 10 de diciembre asume como Diputado Nacional.
En la foto, Toty aparece sosteniendo un copo de algodón en Pampa del Indio, Chaco. La Cooperativa de Toty forma parte de una cadena textil justa y solidaria que este año exportó 40.000 remeras de algodón a Italia. La cadena nace allí, en el Chaco, en una comunidad de 600 familias indígenas tobas que tienen como legado cultural y laboral el cultivo del algodón. Ese algodón, una vez cosechado a mano por las familias tobas, es enviado a la ciudad de Pigüé (Bs.As) donde continúa la cadena textil. En esta nueva etapa participan los socios de Textiles Pigüé, la fábrica donde se hacían las remeras de la selección de fútbol y que iba a ser cerrada por sus dueños en el 2003, pero fue recuperada por sus trabajadores. Allí hacen el hilado y teñido de las telas. Finalmente viajan hasta La Matanza, donde el taller de la Cooperativa La Juanita, conformado por 8 mujeres, realiza la costura y acabo final de las remeras. De allí viajan en barco a Italia, para ser vendidas en Tiendas de Comercio Justo italianas.

Mártires López, algodonero
Mártires López es el líder de la Unión Campesina, un grupo de 600 pequeños productores algodoneros indígenas y criollos de Pampa del Indio, en el Chaco.
Juntos volvieron a cultivar algodón luego de 10 años.
En 1997 el precio del algodón cae en el mundo y los tobas dejan el cultivo, viven momentos de pobreza extrema que los lleva a realizar una marcha de 300 kilómetros pidiendo alimento y ayuda.
Hoy toda la familia toba regresa a la cosecha, y utiliza sus métodos ancestrales, que parten de un respeto profundo por la naturaleza que los rodea. El cultivo es manual y no utiliza ningún elemento que agreda al medio ambiente. Es así como consiguen un algodón de primera calidad que se utiliza como la materia prima fundamental para confeccionar remeras. Cada familia toba tiene una hectárea de campo para el cultivo, eso equivale a una tonelada de algodón por cosecha anual. La venta de esa cosecha es casi el único ingreso que tiene la familia toba en todo el año.
Gracias a que forman parte de una cadena textil justa y solidaria junto a Toty Flores, logran un ingreso mayor por tonelada del que obtendrían en el mercado corriente.
Este algodón toba se transforma en una remera que se vende en Italia.
Viviana, tejedora
Viviana Ferrada hace tejido en dos agujas con lana de ovejas patagónicas, es algo que heredó de su madre Rosalía. Juntas forman parte del Mercado de la Estepa, un emprendimiento creado por Roberto Killmeate en Dina Huapi, un pequeño pueblo cercano a Bariloche.
Allí, en un gran local que da a la ruta, se reunen artesanos de toda la estepa patagónica para mostrar y vender sus productos. Cada uno se encarga de atender el local una vez a la semana, la venta es sin intermediarios, del productor al consumidor. Viviana atiende el local y vende los sueters que se ven en la foto. Están hechos con lana natural y los dibujos que muestran siguen las tramas de antiguos diseños indígenas.
El Mercado de la Estepa tiene como objetivo dar un espacio de comercialización y brindar asesoramiento a los artesanos desperdigados en la inmensa estepa patagónica, personas que viven aisladas, soportando duros inviernos y que no saben cómo comercializar sus productos, ya sean dulces caseros, artesanías en madera, ponchos o abrigos de lana, todos nacidos de la tierra que los circunda, genuinos y con una extraña sabiduría.
Tal vez lo más valioso del Mercado es el sentimiento de revalorización y dignidad que disfrutan estas personas cuando alguien les compra un producto y ellos les explican cómo está hecho.
Como confiesa Rosalía, la madre de Viviana, “yo vendo directamente lo que hice con mis manos, y siento orgullo, uno valoriza más lo que hace, me siento mejor, me doy más importancia, siento que puedo hacer muchas cosas”.
Noviembre 20, 2007
Algunas cosas V
• Un día papá, despidiéndose de mí porque se iban con mamá no sé adónde, me estampa un “no seas como nosotros”. Tu papá, aquel te crió, que es tu modelo, te pide que no lo imites. No importa. Si me dieran a elegir, los elegiría nuevamente, sin dudas. ¿Quién puede negar a sus padres? Yo no. Y a pesar de miles de angustias, temores, enojos, los considero únicos.
Noviembre 20, 2007
Algunas cosas IV
• Ibamos de compras o a comer con mamá, y en el camino se nos unía Ansiedad, esa amiga que nadie invitó, que arma lío. Yo sufría hasta el hartazgo, y la cosa terminaba a las patadas, yo y mi paciencia solemne decían basta, y la dejaba sola, herida. Luego nos hacíamos amigos de vuelta.
Noviembre 20, 2007
Algunas cosas III
• Me acuerdo de los partidos de squash con papá a los 11, 12 años, de mi rabietas en la cancha porque él me ganaba. De la vergüenza que me daba ir a jugar con él porque se ponía pantalones largos celestes combinados con medias amarillas, y para mí eso estaba mal, no pegaba, ¡y qué pensaría la gente al verme jugar con alguien viejo y que se vestía de manera tan ridícula! Hoy jugaría un millón de partidos más, sólo para revivir cómo eran. O de las idas al cine, y de esa vez que no nos dejaron entrar a ver “Pelotón” porque yo era muy chico, calle Lavalle, cines que ya no existen.
Noviembre 20, 2007
Algunas cosas II
• Papá me enseño a nadar y a andar en bicicleta, para mí odiseas, hechos imposibles. Cuando era chico, la pileta se me presentaba como un lago enorme, oscuro, feo, un lugar del que quería estar lejos. La bicicleta era un monstruo inútil que me producía vértigo, ¡me voy a caeerrr! Papá, desde su paciencia infinita, me enseño a dominarlos, a sacarme miedos tontos, paralizantes. Hoy me encanta andar en bicicleta, disfruto mucho salir a recorrer caminos desconocidos, y si es con María, mejor.











